Historia del mejillón gallego

14 Jul 2020 | Productos

El mejillón es uno de los referentes de la gastronomía gallega. Su sabor, su textura y especialmente su calidad, hacen de él un gran embajador da Nosa Terra. Es natural de roca, a la que se agarra con gran fuerza gracias a los filamentos de su biso. Principalmente crece en zonas donde hay mareas que ayudan a su alimentación, a base de la filtración de fitoplancton y zooplancton y otros microorganismos. En Galicia este bivalvo se cultiva en las rías mediante el uso de bateas. Esto permite que su recogida sea prácticamente durante todo el año.

Vamos a ver una series de curiosidades sobre este bivalvo. Recuerda que puedes comprar mejillón gallego fresco en nuestra tienda online y te lo enviamos a casa en transporte logístico con frío controlado para que el producto llegue fresco y en perfecto estado de conservación para su consumo. Recuerda que el plazo de recepción es de 24 horas.

Más de 100 millones de años tiene este bivalvo

Las evidencias arqueológicas muestran que el Mejillón está presente en las costas de la Península Ibérica desde hace más de cien millones de años. Y se sabe que en el Paleolítico ya se consumían por el hombre como alimento cotidiano.

Especie propia de mejillón gallego

Cuando hablamos del Mejillón de Galicia no lo hacemos en balde. En nuestras rías crece una especie propia de este molusco llamada Mytilusgalloprovincialis. Aunque a simple vista es muy parecida al mejillón común (Mytilusedulis), lo cierto es que poseen un ADN diferente.

Las condiciones ambientales cambian el aspecto del mejillón gallego

Las condiciones ambientales cambian su aspecto, igual que le pasa a nuestra piel. La concha del Mejillón cambia a medida que se hace mayor. Se trata de la acumulación del paso del tiempo expuesto a las incidencias ambientales. Haciendo que los mejillones “viejos” de ambas especies se parezcan más. Como nosotros cuando la piel envejece por el Sol, el viento o la edad. De abuelitos todos somos muy parecidos.

Sirven de sensor natural para medir la contaminación marina

Son bivalvos filtradores. Un individuo de apenas cinco centímetros puede filtrar hasta 7,5 litros por hora (técnica con la que se alimentan), por eso son excelentes para tomar el pulso a la presencia de agentes contaminantes en el océano, como los microplásticos y nanoplásticos.

Un sistema inmune de superhéroe ¡y sin anticuerpos!

El sistema inmunológico del mejillón gallego es inteligente y muy rápido. Se adapta en tiempo record ofreciendo una respuesta eficaz ante patógenos que conoce de vista. Tan solo necesita un segundo encuentro con el mismo microorganismo dañino para defenderse. Lucha contra las consecuencias del estrés ambiental. Con la peculiaridad de que, a diferencia del ser humano, el mejillón gallego no tiene memoria inmune, es decir, es incapaz de generar anticuerpos.

No tiene cáncer y podría servir para cerrar heridas

Las investigaciones científicas se centran en este animal marino, entre otras cosas, porque es extremadamente resistente: el cáncer no hace mella en él. Y si se consigue sintetizar completamente su ADN, podría usarse como adhesivo que ayude a la cicatrización de heridas en operaciones, en lugar de las suturas tradicionales. Además de la creación de vacunas y medicamentos.

Galicia es la segunda productora mundial de mejillón

Después de China, Galicia concentra el mayor volumen productivo de Mejillón del mundo. Con una clara diferencia en calidad respecto al gigante asiático. Solo en 2019 se vendieron 255.514 toneladas de Mejillón gallego por 112 millones de euros.

Gallego y migrante

Nuestro Mejillón empezó a cultivarse en la Ría de Arousa donde puede alcanzar los 15 cm de longitud. Y aunque es propio de las rías gallegas, está presente en otras partes del mundo. Se extiende por el Cantábrico hasta Francia y llega al Sur de Inglaterra. Galicia le ofrece las mejores condiciones de habitabilidad, pero en el Mediterráneo también tiene colonias.

El da terra posee una concha alargada y un poco triangular. Sus valvas no son simétricas. Muy picudas por un extremo y con forma redondeada por el otro. El color de su concha es negro con tintes brillantes violetas. Su carne jugosa y gruesa suele tener un color naranja intenso, aunque hay alguno más pálido.

Valor nutricional

Su valor nutricional reside en su alto porcentaje de proteínas. Y es rico en minerales (calcio, magnesio, potasio, sodio, fósforo y yodo).En el mercado se pueden encontrar variedades cultivadas en otros países productores como Francia y Holanda. Las diferencias con el Mejillón Gallego son evidentes.

Elaboraciones tradicionales

En conserva y en escabeche triunfa. Fresco en aliños también. Sin embargo, la forma de saborear el intenso sabor a mar del mejillón gallego con su característica textura suave y jugosa, es tomándolos al vapor.

Para prepararlos al vapor:

En una olla echar los mejillones con un par de dedos de agua y tapar. Dejar que actúe el calor unos minutos para que se abran. Puedes añadir laurel y un par de dientes de ajo a la cocción. Recuerda ayudarte de un estropajo para limpiar sus conchas de otros moluscos y las barbas, antes de cocerlos. Tienes trucos para elaborarlo en nuestra guía de cocción.

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